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Ese molesto dolor de espalda
Producto de estas tensiones y de la vida sedentaria, vamos adquiriendo posiciones corporales determinadas, que luego de un tiempo nos van afectando casi sin darnos cuenta; nuestro sueño es más liviano, amanecemos cansados y con poco entusiasmo para enfrentarnos al día, nos duele la espalda y le echamos la culpa al colchón; como el problema continúa consultamos a un especialista y nos encontramos con una realidad desconocida hasta ese momento de la cual no nos habíamos percatado ¡Tengo lumbago¡.
Cómo prevenirlo y curarlo
Producto de la inmovilidad de nuestras articulaciones y músculos, hemos aumentado de peso, tenemos dolor de espalda y estamos lentos para movernos; nuestra silla de trabajo no era la más adecuada, no le dimos importancia a la dieta y vemos que nuestra columna (en la radiografía que nos muestra el médico), tiene una desviación (escoliosis o hiperlordosis), signos de descalcificación (osteoporosis), y desgaste prematuro de las articulaciones vertebrales (espondiloartrosis).
En el examen clínico me encontraron una rigidez muscular que me dificultaba el movimiento; le comento al doctor, “pero ni siquiera tengo 40 años todavía y ya me siento añoso”.
Revisemos algunos aspectos de nuestra conducta en las actividades de la vida diaria y respondamos, sinceramente, a las 10 preguntas siguientes:
- Tengo exceso de trabajo y no descanso un momento en mis actividades. (Aumenta la tensión nerviosa).
- No estoy rindiendo porque duermo poco y amanezco cansado. (Por exceso de tensión muscular me duele la espalda).
- Mi lugar de trabajo es oscuro, no tengo luz natural y hay corrientes de aire. (Me inclino mal en la silla y me enfrío la columna).
- Mi trabajo no es agradable y no disfruto de él. (Contracturas musculares por tensión laboral).
- Tengo demasiado ruido ambiental, además, de el de la calle. (Contribuye a aumentar la tensión nerviosa).
- Trabajo sentado sin levantarme durante horas y no apoyo mi espalda. (Fatiga muscular, mala circulación y poca oxigenación).
- No camino ni hago deportes aeróbicos en mi tiempo libre. (Llegaré a la flacidez muscular, abdomen prominente, hiperlordosis y, por lo tanto, LUMBALGIA postural).
- No tengo tiempo para mi familia ni para mis amigos los fines de semana. (Llevo trabajo a la casa, o tengo que dormir porque estoy cansado).
- Ingiero comidas rápidas sin una dieta balanceada. (Aumento mi peso).
- No me he controlado ni efectuado un chequeo médico hace más de tres años. (Se recomienda, alo menos, un examen médico semestral o anual dependiendo de la edad y de las molestias).
Si sus respuestas son afirmativas en más de 5 significa que su dolor de espalda continuará y deberá someterse a un tratamiento que consulte los siguientes aspectos:
- Higiene laboral: horario regular, relaciones interpersonales, acomodo físico.
- Higiene corporal: deportes aeróbicos y otros de distracción.
- Higiene familiar: compartir con familiares y amigos.
- Higiene dietética: balancear alimentación, adecuadamente.
- Terapia medicamentosa: analgésicos, antinflamatorios, relajadores musculares.
- Terapia física: fisio y kinesiterapia.
Con todas estas medidas usted ya podrá disfrutar largos años de su cuerpo sin problemas de lumbago.
Dr. CLAUDIO GARCÍA TOSO
Traumatólogo
CENTROMED – Viña DEL Mar
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