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Procedimientos de vanguardia
Nuevos horizontes en reconstrucción mamaria
Una mujer con cáncer de mama ya no tiene razón para renunciar a tener una apariencia armónica. Nuevas técnicas y avances permiten reconstruir la zona dañada y mejorar su aspecto.
Más allá del manejo oncológico profesional que precisa quien sufre de un cáncer de mama, es necesario también apoyo en lo psicológico, familiar y, una vez que es posible, en el ámbito reconstructivo.
El perder una mama puede afectar la autoestima y recuperación de la paciente, con consecuencias negativas en su calidad de vida. Por ello, en su interés por entregar un manejo integral del cáncer, la Clínica Oncológica de la Fundación Arturo López Pérez cuenta con procedimientos de vanguardia y profesionales especializados en reconstrucción mamaria.
Conservar la mama
En la actualidad se intenta, en la medida de lo posible, conservar la mama afectada por cáncer, lo que se logra a través de una cirugía denominada reconstructiva conservadora, que la FALP realiza hace cinco años en mamas comprometidas en un 20% y hasta en un 50%.
Según explica el jefe de la unidad de oncocirugía mamaria de la institución, Dr. Herman Waintrub, “anteriormente, se tendía a hacer una cirugía radical de la mama. Hoy, la paciente tiene la alternativa de hacer una cirugía conservadora, reconstruyendo con los mismos tejidos su propia mama”.
Además, en este procedimiento es posible manejar simetría con la mama sana, ya que la reconstruida tiene mejor aspecto y queda mejor posicionado el complejo areola-pezón. “Las pacientes acceden a una reconstrucción a la mama dañada y una cirugía cosmética a la mama sana, donde se realiza una reducción o una plastía, para lograr que las dos se vean más armónicas estéticamente”, añade el cirujano.
Cirugía personalizada
Según explica el doctor Waintrub, para hacer una reconstrucción mamaria es necesario entregar un manejo único y personalizado a cada paciente.
Una vez extraído el tumor, se debe recuperar el volumen perdido en el órgano afectado, lo que se realiza con diferentes técnicas que se adecuan a las necesidades de cada paciente. En muchas ocasiones, es más de un 20% que se debe recuperar.
“Mediante tejidos glandulares cutáneos de la misma mama o con otros vecinos a ella, como pequeños colgajos musculares, se pueden ‘rellenar’ esos espacios”, comenta.
Para realizar una reconstrucción, además de los tejidos propios, se puede recurrir a expansores e implantes.
Utilización de tejido graso
Especialmente en Europa y Estados Unidos, en el último tiempo se ha masificado la utilización de tejido graso de la paciente para reutilizarlo en cirugías reconstructivas mamarias, técnica denominada Lipofilling, que en FALP se realiza hace un par de años.
El procedimiento consiste en la liposucción de tejidos que se retiran de zonas que favorezcan cosméticamente a la paciente, como abdomen o cara interna de muslos, entre otras.
“Ese tejido aspirado se trabaja en el mismo pabellón, eliminando todos los elementos agregados y quedando exclusivamente un tejido graso puro o adiposito. Con técnicas muy delicadas, esa grasa se reimplanta en el tejido mamario, tanto en el relleno como para manejar irregularidades o defectos glandulares o cutáneos”, explica el especialista. Se habla de procesos delicados pues la grasa se licua, centrifuga y depura antes de implantarla en la mama.
Si se requieren mayores volúmenes, se efectúa criopreservación de grasa, donde el elemento depurado se conserva en un banco por hasta seis meses y el especialista lo va requiriendo en la medida de que favorezca el efecto cosmético deseado.
Reconstrucción tardía
Las mujeres que ya han sufrido una cirugía mutilante de la mama, perdiéndola por completo, también pueden encontrar una posibilidad de reconstrucción en la FALP.
“Naturalmente, hay que estudiar el caso a caso y ver cuál es la mejor alternativa reconstructiva para ésa mujer en particular. Va depender de sus condiciones físicas, locales y de los tratamientos oncológicos que se haya realizado. Sin embargo, para nosotros es muy poco frecuente que una paciente no tenga ninguna oportunidad de reconstrucción mamaria”, señala el Dr. Waintrub.
Procedimiento de especialización
En cada paciente candidata a cirugía mamaria, el especialista debe evaluar el tamaño del tumor y condiciones locales. Además, ellas deben cumplir con ciertas condiciones anatómicas, de salud y peso.
A partir de esos resultados se decidirá cuál es la mejor técnica reconstructiva conservadora.
“Para la paciente que está bien indicada, este procedimiento le va a ser tremendamente beneficioso, pues quedará con una mama sin tumor y cosméticamente armónica”, sostiene.
La cirugía se puede efectuar de forma inmediata a la del órgano comprometido, lo que permitirá, además, tomar biopsias a la mama sana. Esto es de suma importancia considerando que algunos tipos de cáncer de mama pueden tener entre un 10-30% de posibilidades de ser bilaterales.
En caso de no poder realizar en el momento la simetrización de la mama sana, es posible efectuarla en forma diferida, en un periodo variable según las necesidades de la paciente.
Clínica Oncológica (FALP)
Fundación Arturo López Pérez
Rancagua 878
Teléfono: 420 5100
www.falp.cl |
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